Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás...
Por: Mauro Alcocer
Uno de los grandes problemas que tiene la ciudad de La Paz es el tratamiento de la basura que a diario se acumula en sus calles y en sus plazas. La incesante actividad doméstica, comercial e industrial genera grandes cantidades de desechos sólidos y semisólidos que luego son botados a los basurales que generalmente son las esquinas en vía pública, de allí hay que recogerlos y llevarlos a un relleno sanitario ubicado en la zona de Alpacoma. Pues bien, toda esta actividad genera lucro, porque la empresa que está a cargo cobra a los ciudadanos por el servicio. Así el negocio de la basura es sumamente rentable y apetecido, por ello es que las empresas se pelean para ganar las licitaciones que efectúan las alcaldías.
El señor Luis Revilla, alcalde de La Paz, es una persona que se caracteriza por ser poco afecto al trabajo: llega tarde a sus oficinas y suele irse rápido. Deja casi todo en manos de sus colaboradores, un grupo de fríos tecnócratas totalmente despojados de compromiso social. Así es que Revilla ha descuidado la administración de la ciudad, generando problemas con el transporte público, donde el único cambio ha sido el incremento de tarifas (que subieron un 33%, de Bs. 1.50 a Bs. 2) pero se mantiene el mal servicio, el abuso de los choferes y el trameaje que sufren los ciudadanos. En el tema de los impuestos municipales sobre transferencia y sucesión de bienes inmuebles también la Alcaldía los ha subido, sin que ello redunde en mejores servicios a la ciudadanía.
Y ahora Revilla se ha metido en un gran problema con el servicio de la basura. Si antes la empresa Trébol hacía un deficiente trabajo, ahora la cosa es mucho peor. Todo indica que Revilla hizo un pésimo contrato con una empresa recientemente conformada por amigos de su esposa, como lo ha denunciado públicamente la ministra de Transparencia que ya comenzó a investigar el tema.
Para colmo la empresa “La Paz Limpia” no reúne los requisitos mínimos para dar el servicio: opera con vehículos livianos (camionetas) en las que los obreros y obreras arriesgan su vida (ya pasaron varios accidentes por los que el señor alcalde no ha dicho una sola palabra). Al parecer la empresa “La Paz Limpia” está esperando a cobrar por sus "servicios" a la alcaldía para recién comprar maquinaria y equipo. ¿Cómo entonces, si es que no cumplía los requisitos para operar un servicio, ganó la licitación?, ¿Cómo explica Revilla sus propias declaraciones a los medios, cuando afirma que “estaba previsto que la empresa adquiera sus activos con los primeros pagos de la alcaldía”?, ¿cree Revilla que los paceños somos opas y no nos damos cuenta que aquí hay un tongo?
En este contrato con “La Paz Limpia” hay varias cosas irregulares e ilegales. El señor Luis Revilla tiene que darse cuenta que no podrá zafarse de ésta situación esbozando una sonrisa ante las cámaras, o dando respuestas inconsistentes a las preguntas de periodistas que poco o nada investigan. Revilla tendrá que dejar de viajar tan frecuentemente al exterior y comenzar a responder por este contrato-basura con la “empresa” La Paz Limpia.
La Contraloría debe intervenir exigiendo que el alcalde proporcione toda la documentación de este contrato. Si no lo hace debe ser denunciado y procesado. Luis Revilla metió la pata hasta el fondo y la cosa no puede quedar tan sólo en “recomendaciones” o “multas” a la empresa con las que tratan de desviar la atención de los temas de fondo: cómo se hizo este contrato y con quiénes se hizo.
Además, se debe denunciar a la alcaldía y, por supuesto, a la empresa “La Paz Limpia” por los varios accidentes de trabajadoras que se cayeron de las camionetas y que sufrieron heridas desde leves a graves. ¿O acaso el señor alcalde cree que poner en riesgo las vidas de esas personas humildes no traerá consecuencias?
La ciudad de La Paz se merece mejores servicios públicos.
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