Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2016

¿A qué juega la COB?

Por: Camilo  Katari Nuestra historia está llena de repeticiones, solamente tomando en cuenta los golpes militares veremos que las repeticiones han sido fatales para el pueblo. El caso de la Central Obrera Boliviana, COB, de este tiempo, está demostrando una repetición de la COB del 63 - 64. Como todos sabemos la COB es producto de la rebelión popular de 1952, luego de un período corto de co-gobierno, la COB se desliga del poder y emprende un camino independiente. Para que esto ocurra la COB fue infiltrada por  militantes trostkistas que le dieron el sustento ideológico radical al PRIN colaborador del golpe de Barrientos en 1964. Hoy la COB repite la historia. En la lucha ideológica ha perdido la línea revolucionaria y ganó el izquierdismo infantil que solamente le hace el juego a la derecha neoliberal, exactamente como en los años 1963 y 64. Este rápido viraje de la COB ha logrado que viejos conspiradores en contra de la COB y de Lechín reaparezcan y cual vaticinadores anu

Lacayos de Goebbels

Por: Jorge Mansilla- Coco Manto Ay de la gente a merced de periodistas, sin importar género, que en Bolivia se ungen héroes y mártires de la libertad de expresión. Soberbias ellas, como la Estatua de la Libertad en Manhattan, esa vieja tea en alto y cabeza hueca. Petulantes ellos, a la par de Barrientos, el dictador tronante que insultaba a Marcelo y mentía. Yerro fundido, su monumento en Cochabamba. Columnistas enemigos, no críticos, del proceso de cambio, que huelen a Joseph Goebbels en lo que dicen o escriben. “Calumnia, calumnia, que algo queda”, pedía el capo de propaganda de Hitler a sus cafichos mediáticos. Los amanuenses de hoy se refocilan: ¡columna, columna, que algo quedará! Son los que estercolean en el periodismo con la nauseabunda amarillez, por ejemplo, del caso Gabriela Zapata. Zapatrañas, metidos en diarios, radios y Tv arman culebrones compasivos e hipócritas con personas con discapacidad o con guaguas ficticias, víctimas en tiempo real de la trata: que el ni

Los problemas no desaparecen por ignorarlos

Por: Javier Larraín En esta vida no se puede pasar de largo los problemas. Es decir, ignorarlos no hará que se vayan. Se calcula que en Bolivia, al menos hasta hace poco, siete de cada diez trabajadores pertenecen al sector informal de la economía. Lo que puede ser interpretado de la siguiente forma: siete de cada diez personas económicamente activas deben arreglárselas como puedan para llegar hasta fin de mes. Este confuso sector informal es heterogéneo en su conformación socioeconómica. Hay informales con mucho éxito, principalmente en los sectores del comercio, el transporte, la construcción y la minería cooperativista. Pero también hay grandes masas de auto explotados en estos mismos rubros. Personas que no perciben muchas veces ni siquiera el salario mínimo, ni hablar de beneficios sociales o dobles aguinaldos. El problema se hace más agudo cuando el ya reducido sector formal comienza a contraerse por diversos factores, como la reducción de los precios de las mater

Colombia: La Paz llega desde la Habana

Discurso del Comandante Timoleón Jiménez, jefe del Estado Mayor Central de las FARC-EP, en la Ceremonia de Firma de Acuerdos de Paz en la Habana, Cuba Quisiera pedirles, con el mayor respeto, disculpas, para aprovechar este instante con el propósito de rememorar a un gran ausente, el Comandante eterno Hugo Rafael Chávez Frías, un guerrero por la paz de la América Latina y el Caribe, sin cuya valiosa iniciativa y gestión hubiera sido imposible arribar a este histórico acto. … En el año 1964, en medio del fragor de la desigual lucha armada, la Asamblea de los Guerrilleros de Marquetalia produjo su programa agrario, en cuya parte introductoria dejó sentada la siguiente declaración que ahora recordamos: “Nosotros somos revolucionarios que luchamos por un cambio de régimen, pero queríamos y luchábamos por ese cambio usando la vía menos dolorosa para nuestro pueblo, la vía pacífica, la vía democrática de masas; esa vía nos fue cerrada violentamente con el pretexto fascista

De la democracia liberal a la democracia social

Por: Carla Espósito Guevara “ A mí me gusta la democracia y no la dictadura ”, es uno de los tantos slogans sin sentido que forman parte del tedioso repertorio de la oposición. Permítanme evitarme el trabajo de mencionar las obvias diferencias entre una y otra, que resulta insulso repetir acá, para más bien, proponer en este espacio, algunas reflexiones sobre el contenido de la democracia. Escuchando a la oposición podría deducirse que antes vivíamos en una democracia y hoy ya no, pero ¿era la democracia liberal representativa una verdadera democracia? Unos dirán que sí, yo diría que era una democracia con rasgos oligárquicos, que hacía una distinción muy clara entre masa, fuera del gobierno y clase dirigente, en la que cierta elite sentía que tenía el derecho “natural” de gobernar y dirigir el país. La democracia liberal representativa, centró sus esfuerzos en ampliar las libertades civiles, garantizar el derecho al voto y el parlamentarismo, fortalecer el rol de los pa