Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás...
Por: Gisela López Rivas Pretender comparar el estado de situación del político boliviano Róger Pinto con los de Julian Assange y Edward Snowden es hasta inmoral. Peor aún para justificar lo injustificable: el atentado internacional contra el presidente Evo Morales. Assange y Snowden son dos personajes universales a los que la democracia en el mundo les deberá millones de gratitudes. Están no sólo desvelando secretos de Estado de la/s potencia/as, sino también interpelando las prácticas embusteras de las falsas democracias que gobiernan el planeta. Pinto, sin embargo, es un político de “vieja trayectoria” en Bolivia. Me voy a remitir a su perfil personal publicado en la web de su partido (Convergencia Nacional). “Róger Pinto es cristiano bautista, abogado y ganadero, casado, padre de tres hijas y cuatro nietos. Fue elegido concejal de la ciudad de Cobija, diputado nacional, prefecto del departamento de Pando y senador; reelecto en la gestión 2010-2015 como senador de la Repúbli...