Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2015

Crítica de la Cumbre Agropecuaria

Por: José Luis Saavedra “El MAS ya no es el de 2005, ha ido mudando la propuesta, ya no es tan comunitario, ahora ha abrazado el ‘modelo cruceño’, que es capitalista” Álvaro García Linera Confieso que cuando leí este aserto del Vicepresidente García Linera me sentí aturdido porque yo creía –ingenuamente– que estábamos construyendo el socialismo comunitario para vivir bien, en armonía con la Madre Tierra. Luego del desconcierto empecé a preguntarme cuál es la política económica que el gobierno del presidente Evo está implementando en el campo agropecuario, tanto para el agro-empresariado como para el pequeño productor campesino. En medio de estas cavilaciones advino la realización de la Cumbre Agropecuaria. El propósito de este artículo es justamente reflexionar en torno a la Cumbre Agropecuaria “Sembrando Bolivia”, que se realizó el 21 y 22 de abril en los predios de Feria Expo-Cruz de Santa Cruz con la presencia de la plana mayor del gobierno, dirigentes del sector agro

Prototipo del neoliberalismo

Por: Julieta Paredes Santa Cruz es una ciudad que disfruta de una naturaleza muy bella y propia de la Pachamama de aquellos territorios, una naturaleza que no obstante es apabullada a veces por una arquitectura que se esfuerza por decir que es otra más de las tantas ciudades brasileñas o argentinas, gringas o europeas. Algo parecido a lo que sucede en la zona Sur de La Paz. El neoliberalismo ha potenciado una mentalidad del abuso en Santa Cruz. El narcotráfico ha hecho y sigue haciendo de ese lugar uno de sus territorios favoritos, con terribles consecuencias. Remarco una, la trata y el tráfico de personas, especialmente de niñas y mujeres, es atroz, va de la mano de la prostitución, que es uno de los usos y costumbres de los hombres en Santa Cruz, varones de todas las edades, posiciones políticas y clases sociales, la diferencia son los precios que pagan. No habría trata y tráfico de niñas y mujeres si no habría hombres que explotasen a niñas y mujeres en la prostitución y en

¿Quiénes serán nuestros guardabosques?

Por: Rafael Puente Después de sorprender al mundo con la afirmación de que los derechos de la Madre Tierra son más importantes que los derechos humanos, y después del éxito que fue la Cumbre Mundial de la Madre Tierra, nos encontramos estos días con noticias harto preocupantes, entre ellas la de que el número de autorizaciones para deforestación ha aumentado este año en un 81% (¡por ahora!), cosa que ya venía anunciándose desde la tristemente famosa Cumbre Agropecuaria de Santa Cruz. También llegaban informes del Gobierno según los cuales el daño forestal no sería tan grande ni tan exclusivamente en beneficio de los ganaderos, soyeros y cañeros de Santa Cruz. Pero el último golpe ha sido la afirmación de nuestro Presidente de que los demás países del mundo no pueden esperar que nosotros seamos sus guardabosques… ¿Qué debemos entender? A primera vista, lo que ya se nos viene diciendo desde hace cinco años: que si bien tenemos razón en denunciar que los países industrializados

Último discurso de Salvador Allende

Salvador Allende nació el 26 de junio de 1908 y fue asesinado el 11 de septiembre de 1973 en el golpe de estado de Augusto Pinochet. El 4 de septiembre de 1970 triunfaba en los comicios presidenciales de Chile, después de tres derrotas electorales. La poderosa coalición de izquierda que encabezó Allende estaba conformada por los partidos Comunista, Socialista, radicales, Izquierda Cristiana, Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU), Acción Popular Independiente, entre otros. A diferencia de los intentos anteriores, la coalición era dirigida por primera vez por los sectores ligados a la clase trabajadora. El programa del Frente Popular contenía propuestas de larga aspiración popular, como una política exterior independiente, la reforma agraria y la nacionalización del cobre. El 4 de noviembre, Allende asumió la presidencia, pero durante toda su gestión, debió enfrentar las conspiraciones internas y la injerencia externa, hasta que finalmente fue derrocado por el general

Subsidio universal

Por: María Ximena Mercado Cortez Hoy en día la participación femenina en el ámbito laboral y en la economía se ha incrementado considerablemente, y gracias a ello han surgido una serie de medidas encaminadas a proteger los derechos de las mujeres trabajadoras, quienes además deben desempeñar, en algún momento, ese rol sagrado de dar vida y dejar de ser mujer trabajadora para convertirse en madre trabajadora. Aunque considero que el tener un trabajo no debiera ser un impedimento para ser madre, así como ser madre no es un impedimento para trabajar, lamentablemente la realidad dista mucho de este argumento, pues, por un lado, están las políticas laborales actuales que intentan proteger la maternidad y la paternidad, garantizando la estabilidad en el trabajo de los progenitores hasta que el niño cumpla el primer año de vida; y por otro, se encuentra la resistencia de algunos malos empleadores que consideran que el ejercicio de ese y otros derechos, como el uso del horario

Los fabriles se oponen a los sueldazos en la Gestora Estatal de Pensiones

El pasado 18 de mayo, los trabajadores fabriles celebramos un aniversario más de nuestra Confederación Nacional. En esta oportunidad, entre otros temas analizamos la situación de nuestro sector y ratificamos la posición expresada ya en febrero pasado, tanto por la Central Obrera Boliviana (COB), como por la Confederación General de Fabriles, de apoyo a la estatización de los fondos de pensiones, pero de rechazo rotundo al Anexo B del Decreto Supremo 2248, que establece los niveles salariales para la planta ejecutiva de la Gestora Pública de Pensiones. Como actores esenciales de las movilizaciones contra el neoliberalismo, apoyamos que el Estado se haga cargo de la administración de los Fondos de Pensiones, porque sabemos que esos recursos estarán mejor administrados por los propios bolivianos que por holdings extranjeros que sólo buscan el lucro y no así el bienestar de la población.  Pero como pueblo trabajador pedimos que se derogue el mencionado anexo del Decreto Supremo 2248