Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás...
Por: Bruno Lazzaro ¿Qué tienen en un común un afilador de cuchillos, un vendedor ambulante y un lustrabotas? Los tres trabajan en la calle, sí. Pero además forman parte del gran batallón de trabajadores informales que existe en toda América Latina. El empleo no registrado es un eco que resuena en el mundo, sobre todo en la Patria Grande. Ya sea en “La casa de los leones y los perros” -en México-, en el Barrio Chino de Perú o en la peatonal Linares, en La Paz -Bolivia-. Todos forman parte de esta modalidad satelital que no tiene vacaciones, seguridad social, jubilación, ni futuro. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la mitad de los trabajadores latinoamericanos no tienen un empleo formal. Y esto no sólo comprende a aquellos que se la rebuscan por su cuenta sino que también es algo que sucede en las pequeñas (en gran parte), medianas y grandes empresas. Los números son fuertes. Alrededor de 130 millones de latinoamericanos integran de algún modo u...