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Mostrando entradas de julio, 2020

Unidad y organización en torno a la COB y Pacto de Unidad

La presente coyuntura de lucha por la recuperación de la democracia es una lucha que no se vencerá solamente con las elecciones, sino que se conquistará con la organización y movilización y unidad de los trabajadores del campo y las ciudades. El Tribunal Supremo Electoral manejado por Carlos Mesa a través de Salvador Romero, junto a los grupos fascistas de Camacho y Añez, intentarán frenar cualquier vía de retorno a la democracia, por ello amenazan con proscribir la participación del Instrumento Político MAS IPSP y reprimir con grupos militares, policiales y paramilitares (Resistencia Cochala, Unión Juvenil Cruceñista) a quienes luchan contra las medidas de privatización y saqueo que emprendieron en beneficio de los grandes empresarios y las élites que representan. Por ello luchar por las elecciones del 6 de septiembre, es luchar contra la privatización de las empresas estatales, es defender los recursos económicos que están entregando a los grandes empresarios y que ellos mismos se

Los infectados y la lucha por la reconquista de la democracia

Por Eduardo Paz Rada Mientras el gobierno de facto de Bolivia, apoyado por las corporaciones mediáticas más grandes del país y algunos “analistas imparciales”, ha iniciado una campaña para mantenerse en el control del poder buscando postergar por tercera vez la fecha de elecciones fijada ahora para el 6 de septiembre, las organizaciones populares coordinadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y el Pacto de Unidad, que reúne a campesinos, indígenas, mujeres y vecinos de los barrios marginales de las grandes ciudades, se movilizan y luchan por la supervivencia cotidiana, la recuperación de la democracia y la realización inmediata de los comicios. Los argumentos prorroguistas no solamente se refieren a que el acto electoral podría elevar el número de casos de contagio sino, de manera velada, se amenaza con la ejecución de un segundo golpe de Estado conducido por militares cercanos a la embajada norteamericana y a los partidos neoliberales y conservadores, aunque las movilizaciones

Criminalización de la protesta, barricada y lucha

Por: Luis M. Arancibia Fernández La agenda de conflictividad social del gobierno transitorio ha develado la incapacidad de las autoridades para identificar y gestionar las soluciones básicas a las causas reales que dan lugar a distintas movilizaciones y protestas en el país y que el Órgano Ejecutivo intenta reducir a meras acciones de orden político, destinadas simplemente a desestabilizar la gestión de la presidenta transitoria, Jeanine Áñez. Pero lo cierto es que lejos de posibilitar un ambiente de paz relativa en el país, posterior a los sucesos de octubre y noviembre de 2019, los actuales ministros y viceministros han corrido por el camino fácil para intentar contener las movilizaciones de la población, a través del amedrentamiento, la intervención coercitiva de las fuerzas represivas y el procesamiento judicial de dirigentes y miembros de organizaciones sociales. Producto de una mirada reduccionista de la realidad boliviana, el gobierno de facto pone en evidencia su total de

Movilización y Organización para recuperar la democracia

El 17 de julio de 1980 Bolivia vivió una de las acciones más sanguinarias e irresponsables de parte de quienes pensaron que podían gobernar el país por la fuerza y callar con las armas la voz de un pueblo que lucha por democracia, un pueblo formado por trabajadores del campo y las ciudades, pueblos y naciones indígenas, estudiantes y sectores populares comprometidos con la lucha contra las élites e intereses empresariales que financiaron el golpe aquella época y lo hicieron nuevamente en noviembre de 2019. Ese día hace 40 años, el general Luis García Meza ordenó el ataque contra las oficinas de la Central Obrera Boliviana que junto a los sectores populares lideraba la lucha en defensa de la democracia, en muchos casos la historia se repite, ahora la COB y el Pacto de Unidad (que articula a las organizaciones indígenas originario campesinas del país) encabezan la lucha por la recuperación de la democracia. En el ataque de 1980 secuestraron y torturaron a los líderes sindicales que

La radicalización de las derechas latinoamericanas

Por: Marco Teruggi El viernes 8 de noviembre de 2019 por la noche estaba claro, desde la soledad de la Plaza Murillo, centro del poder político en La Paz, que el esquema para enfrentar el avance golpista había hecho agua. Se multiplicaban las noticias de motines policiales, los grupos civiles armados de la derecha habían recorrido el eje Santa Cruz, Cochabamba hasta instalarse con logística a pocas cuadras de la Casa de Gobierno. Esa noche de lluvia helada solo quedaban grupos pequeños para sostener esa posición estratégica que se perdió sin resistencia la mañana del sábado. El Alto aún no se había manifestado con fuerza, lo haría el sábado en la tarde, cortando el acceso a La Paz. Ya era tarde: 24 horas después sucedió el derrocamiento, Evo Morales y Álvaro García Linera se trasladaron al Chapare, luego a México y finalmente a Argentina. La escalada golpista duró tres semanas. Pocas personas la anticiparon: la economía crecía, existían acuerdos con el empresariado a nivel nacion

40 años del Golpe de García Meza

La Central Obrera Boliviana tiene la responsabilidad de manifestarse y hacer recuerdo a los trabajadores y al pueblo en general, a 40 años del nefasto Golpe de Estado perpetrado por Luis García Meza el 17 de julio de 1980, día que atacó las oficinas de la Central Obrera Boliviana con los grupos militares, en ese ataque secuestraron y asesinaron al compañero Marcelo Quiroga Santa Cruz quien impulsaba los juicios de responsabilidad contra el dictador Hugo Banzer Suárez, días después se atrevieron a demoler las oficinas de la COB pensando que así enterrarían a la organización matriz de los trabajadores del país. El Golpe fue perpetrado por militares con el apoyo del narcotráfico configurando el narco golpe militar que instaló la corrupción dilapidando los recursos del país y llevándonos hacia la mayor crisis económica y a la masacre y confinamiento de muchos dirigentes y trabajadores, así como de representantes políticos que luchaban por tener en Bolivia unajusta democracia.  Durante 13 m

El decreto neoliberal de la "reactivación del empleo"

Por: Gonzalo Zambrana Ávila  El actual gobierno golpista, desde noviembre del 2019, se ha dado a la tarea de desmantelar el Modelo Económico del Proceso de Cambio, a través de una serie de acciones en diferentes ámbitos de la gestión pública, demostrando en todos los casos una total ineptitud y acción tardía. Junto a la oligarquía cruceña, se ha empeñado en dos ámbitos: En el manejo de la inversión y las empresas públicas. Componentes de la economía sobre los cuales, desde el primer día, han actuado con una obsesión fanática: paralizando y boicoteando completamente la inversión y las empresas públicas. Si bien se negaron a reconocerlo públicamente, la carta de José Luis Parada y Guillermo Aponte, enviada al Fondo Monetario Internacional (FMI) solicitando el préstamo –que fue desembolsada sin autorización de la Asamblea Legislativa–, explicita la actitud servil de estos dos funcionarios donde rinden cuentas al FMI, afirmando que se logró bajar el déficit fiscal en base a la reducción

Nelson Aguilar: el Decreto 4272 es el retorno del neoliberalismo "al estilo del 21060"

  Mientras se discute sobre la pandemia y se tiene a la población encerrada más de tres meses, la desesperación se hace carne en el pueblo que debe elegir entre morir de hambre y correr el riesgo de contagio por salir a trabajar. De forma paralela la burguesía lanza el Decreto Supremo 4272, que en el fondo es una nueva versión del Decreto 21060 promulgado por Víctor Paz al momento de plantear que Bolivia se moría, según informó Nelson Aguilar, militante de izquierda y ex dirigente del Movimiento al Socialismo (MAS). Con esto se pretende ponerle fin al modelo de economía social comunitaria, que fue desarrollad