Ir al contenido principal

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás...

La querella por el excedente minero




Por: Carla Espósito Guevara
“La querella por el excedente” es una de las claves para entender la historia de este país, cuyo drama consiste en la gran capacidad para producir excedente, pero la enorme dificultad del Estado para retenerlo, utilizarlo y traducirlo en estatalidad, fuentes de trabajo y mejora de las condiciones de vida de la población. Pero no se trata tanto de su magnitud, como de quién lo apropia y para qué. El último conflicto con los cooperativistas mineros reactualizó el debate sobre el uso excedente en Bolivia.
Es evidente que durante la última década Bolivia revirtió, en parte, el drama de la historia del excedente. El crecimiento de la última década no se explica solamente por los altos precios de las materias primas a nivel internacional, sino también por la nacionalización de los hidrocarburos, que permitió la retención de una importante porción del excedente hidrocarburífero por el Estado para a su reinversión interna. El Estado boliviano recibió en 2013 siete veces más dinero que el que había recibido en 2005 y pudo usarlo en inversión pública, la misma que pasó de 569 millones de dólares en el periodo neoliberal (1997 - 2005), a 2.174 millones, en promedio, entre 2006 y 2014.
Pero hay que reconocer que el gobierno hizo poco en relación a la retención del excedente minero. En los hechos el cooperativismo, continuó siendo una forma encubierta de privatización de los recursos mineros. Las mal llamadas “cooperativas” son actualmente empresas privadas de lucro que encubriéndose en la figura “especial” de la cooperativa, lograron quedar eximidas de las obligaciones tributarias, hecho que las convierte en un sector de muy bajo aporte económico al Estado.
Se dice que el cooperativismo es la fuente de trabajo de una gran fuerza laboral, pero el hecho es que contrata obreros en condiciones de salvaje explotación a los que no paga derechos sociales, no permite la sindicalización, ni garantiza las mínimas condiciones de seguridad laboral; explota las minas con tecnología del siglo XIX y no invierte en maquinaria, convirtiéndose uno de los sectores más depredadores, esto hace del “cooperativismo” minero  la expresión más cruda del  extractivismo en Bolivia.
El enorme excedente producido por la minería durante la última década, fruto de un proceso de super-explotación del trabajo y de altos precios de los minerales, lejos de contribuir al desarrollo del país, se convirtió en la fuente de acumulación originaria de una nueva burguesía minera enquistada en la dirigencia cooperativista. Frente a la caída internacional de los precios de las materias primas, esta nueva burguesía se puso en guardia para buscar nuevas concesiones y subvenciones estatales y no perder los privilegios acumulados, pues además de privilegios económicos, acumuló también privilegios políticos.
El conflicto con el sector minero cooperativista es un capítulo más de la querella por el excedente. El camino que el Estado debe seguir, ni duda cabe, es destruir el sistema de privatizaciones encubiertas para retomar el control del excedente producido por este sector, esto supone revertir las concesiones ilegales y todos los contratos realizados a empresas transnacionales, pero también atacar el poder político y militar que tiene. Los cinco últimos decretos emitidos por el gobierno esta semana respecto a las cooperativas son un avance, pero suponen una ruptura con la FENCOMIN, considerada hasta ahora como aliado político. Esto debe obligar al gobierno a revisar tanto su política de alianzas como el rol político jugado por el cooperativismo en este proceso y de otros actores similares que continúan frenando la reinversión social del excedente y manteniendo al país en un estado de primario exportador.

Síguenos en Facebook:  Escuela Nacional de Formacion Politica 
y Twitter: @escuelanfp


Rellene el siguiente formulario para suscribirse.


En Bolivia:









Comentarios

Entradas populares de este blog

El fascismo está actuando en Santa Cruz, el gobierno debe investigar

Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás...

Avisen al coronel

Por: Jorge Mansilla Torres Se cumplen 36 años de un gran crimen contra el pueblo y hay que contarlo de nuevo, para eso se hizo el recuerdo.  La memoria nos perdura por el alma que no olvida, aunque dijo un tatacura que es respirar por la herida. Las armas republicanas mataron a ciento y tantos ciudadanos en las calles por resistir la barbarie que la historia llama Masacre de Todos Santos. Quebraron la democracia que fue arrancada de cuajo a una terrible desgracia de “orden, paz y trabajo”.  Voltearon al presidente civil con tanques y aviones, y el alto mando muy macho sentó en el mero Palacio a un narcoronel borracho. Con ese golpe alevoso se diluyó en sangre lo que una asamblea había resuelto jamás, nada menos que en la OEA: apoyar nuestra demanda para retornar al mar. Salió el pueblo a resistir y resistió hasta el final. Natusch Busch se apellidaba el personaje siniestro. No bastó perderle el miedo, sino también el respeto. Dos semanas duró el diablo ardiendo e...

Las conquistas del primer congreso indigenal de 1945

Por: Redacción central / Cambio Fue un proceso largo de preparación, pero logró los propósitos que se trazó. Así fue el Primer Congreso Indigenal de Bolivia realizado durante la presidencia de Gualberto Villarroel, en mayo de 1945. Dos congresos regionales antecedieron al encuentro, en 1941 y 1943, ambos celebrados en la ciudad de Sucre del departamento de Chuquisaca, la cita contó con la presencia del cacique Santos Marca Tola, de Pacajes, quien fue uno de los impulsores para aplicar las principales resoluciones, que eran realizar huelgas de brazos caídos en el medio rural y pactar con los obreros de las ciudades para formar una alianza insurreccional. Fueron éstos, sin duda, los ejes articuladores que marcaron la organización del Congreso y que fueron esbozados en el documento constitutivo elaborado y redactado por Luis Ramos Quevedo (secretario general) y Victoriano Condori Mamani (secretario de Relaciones), del Comité Indigenal Boliviano, el 18 de diciembre de 1944. Luis...