Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás...
Entrevista a Alfredo Rada Vélez
El miércoles 24 de
febrero el Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia reconoció en
conferencia de prensa la victoria del NO a la reforma constitucional en el referéndum
del pasado 21 de febrero, sin duda ese resultado golpea uno de los pilares más sólidos
del proceso de cambio, pero por otro lado, resaltó el apoyo del núcleo duro del
proceso, representado en los movimientos sociales.
Entrevistamos al Viceministro
de Coordinación con Movimientos Sociales y Sociedad Civil, Alfredo Rada, para conocer desde su perspectiva el rol de los
movimientos sociales en el nuevo contexto abierto luego del referéndum, y
también una evaluación inicial sobre lo ocurrido.
Luego de ver los
resultados en el referéndum 21F, en especial con la marcada diferencia entre el
voto de las ciudades capitales, zonas periurbanas y áreas rurales ¿Cómo evalúa
el apoyo y participación de los movimientos sociales?
Alfredo
Rada (AR): Hemos constatado que el voto rural se ha mantenido leal al proceso
de cambio; estoy hablando de las comunidades campesinas originarias de los
departamentos de La Paz, Oruro, Cochabamba, Chuquisaca y Potosí, así como
bastiones tradicionales como San Julián y Yapacaní en el departamento de Santa
Cruz, además de varias zonas en los departamentos de Pando, Beni y Tarija.
También han votado contundentemente por el Si en los mayores distritos mineros
que son Huanuni, Colquiri y San Cristóbal, donde se encuentran los sindicatos
más fuertes de este sector. Asimismo el voto de los trabajadores fabriles y
constructores (los sectores proletarios más numerosos de la Central Obrera
Boliviana) se hizo sentir en las barriadas populares de La Paz, en los
distritos urbanos más poblados de El Alto, también en las ciudades de Vinto,
Quillacollo y en la plebeya zona sur de la ciudad de Cochabamba, en las villas
y en la ciudadela del Plan 3000 de la ciudad de Santa Cruz. El voto de otros
sectores urbano populares fue particularmente importante en El Alto, La Paz,
Cochabamba y Oruro, aunque debemos reconocer que en las otras 6 ciudades
capitales del país hubo bastante merma en el respaldo. En otras palabras, la
base social indígena-obrera-popular del proceso de cambio ha continuado
respaldando al compañero Evo y esa es la composición mayoritaria de clase del
49% de apoyo a la opción Si en el referéndum del pasado 21 de febrero. La
opción del No triunfó contundentemente entre los pobladores urbanos de ingresos
medios y altos, pero también logró captar el voto joven en las ciudades y ello
debe preocuparnos.
¿Fue tan decisivo el
factor de las redes sociales para el resultado del referéndum?, ¿No hay otros
factores que llevaron a este resultado?
AR:
En un sentido general las redes sociales surgen desde las herramientas
tecnológicas de información y comunicación. No es que puedan crear “realidades
virtuales”, pero sí pueden expresar, llevándolas hasta el paroxismo, algunas
tendencias que están presentes dentro de la sociedad. Su impacto se ha sentido
fundamentalmente en la denominada clase media que más fácilmente accede al
internet. Debemos reconocer que había una base subjetiva sobre la que la
derecha montó su campaña sucia que alentó el racismo y la discriminación. Esa
base de subjetividad se originó en algunos casos de corrupción que, desde mi
punto de vista, no fueron aclarados plenamente. Me refiero al caso del Fondo
Indígena en el que si bien hay un proceso investigativo que ha llevado a la
detención de varias personas involucradas (entre ellas la ex ministra Julia
Ramos y varios dirigentes campesinos, algunos vinculados al MAS y otros a la
oposición) no fue citada por la Fiscalía la señora Achacollo, también ex
ministra. ¿Si Achacollo no había cometido delitos, por qué no asistió
voluntariamente a declarar? Este tipo de errores deja un precedente sobre el
cual se arman tramoyas como el caso Zapata. En síntesis, no creo que sea acertado
atribuir la derrota únicamente a las redes sociales. Hay que reconocer que los
casos de corrupción erosionaron la confianza del pueblo, que la derecha realizó
una campaña mucho más efectiva en la que logró posicionar la idea de recambio
generacional por encima de las ideas de estabilidad y futuro que planteó la
campaña por el Si, hay que darse cuenta que no se logró neutralizar el aparato
mediático y político opositor que actuó con sus propias estrategias y con una
hoja de ruta precisa y sumamente eficiente, además del financiamiento externo
que fortaleció la campaña del No. También
el debilitamiento en el último tiempo de la estructura política del MAS fue un
factor que llevó a este resultado.
Luego de los hechos
ocurridos en la alcaldía de la ciudad de El Alto que terminaron con la muerte
de 6 personas ¿Qué apreciación tiene la victoria del Si en aquella ciudad?
AR:
Esos hechos violentos que ocurrieron 4 días antes del referéndum tienen que ver
con un conflicto carácter municipal entre las denominadas “Juntas Escolares” -que
aglutinan a madres y padres de los estudiantes de colegios fiscales- contra la
Alcaldía de El Alto que no está atendiendo las necesidades de infraestructura
educativa en esa ciudad. No se trató de un conflicto nacional, sino de un
problema local que se fue agravando por la falta de atención de la alcaldesa
opositora Soledad Chapetón y que derivó en el incendio de un edificio municipal
en el que perdieron la vida seis funcionarios ediles. La derecha trató de echar
la culpa al Gobierno para de esa manera generar una especie de “voto castigo”,
pero fracasó en ese afán y en las urnas los alteños dieron el triunfo electoral
al Si. Es muy importante este triunfo del Si en la urbe alteña porque estamos
hablando de la ciudad en la que en octubre del 2003 se produjo la insurrección
contra el neoliberalismo que derrocó a Gonzalo Sánchez de Lozada. La victoria
en El Alto es significativa para seguir impulsando el proceso de
transformaciones a nivel nacional.
En el análisis de la
oposición se habla de confrontación y polarización como resultado del referéndum
y culpan de ello al Movimiento Al Socialismo ¿Cómo aprecia ese análisis?
AR:
En la dinámica de la lucha de clases la burguesía va a denominar
“confrontacional” a toda orientación gubernamental favorable a los trabajadores
y campesinos. Tiene el temor de que en los espacios abiertos para la
participación del bloque social revolucionario en el proceso, uno de los más
importantes la Coordinadora Nacional por el Cambio (CONALCAM) que se reúne
mensualmente con Evo, se proyecten e implementen medidas de gobierno que
profundicen las transformaciones. Hoy
tenemos esa oportunidad, luego de que ha quedado en evidencia que la burguesía
agroexportadora y financiera asentada en Santa Cruz, que se acercó sonriente al
gobierno prometiendo inversiones y apoyo, sólo estaba buscando preservar su
poder económico para, una vez logrado ello, gestar y expandir el proyecto
político de derecha restauradora del neoliberalismo más peligroso de los
últimos diez años: el Movimiento Demócrata Social. El MDS de Rubén Costas ha
triunfado electoralmente en el departamento de Santa Cruz, se ha expandido
hacia el centro del país con el alcalde cochabambino José María Leyes y tiene
dos importantes acuerdos programáticos en el occidente, el primero con el
alcalde Luis Revilla en la ciudad de La Paz, el segundo con la burguesía
cooperativista minera en la ciudad de Potosí. A quienes se preguntan por qué el
apoyo a Evo disminuyó en Santa Cruz en este referéndum, les respondo que desde
que se impuso al interior del gobierno una tendencia conciliadora con los
grandes empresarios cruceños, se ha dejado intacto aquel poder económico
burgués que hoy, convertido en proyecto político, amenaza con vencer a las fuerzas
revolucionarias.
Pero entonces, ¿en qué
queda ahora aquella idea del “derrotar e incorporar” que parecía tan
consustancial al concepto de hegemonía?
AR: La idea de la incorporación del contrincante
derrotado, como supuesto resultado de la universalización de las necesidades
colectivas del bloque social dominante, que se decía era una combinación de un planteamiento
leninista (de fuerza, de victoria con derrota del enemigo) con otro gramsciano
(de seducción y convencimiento), ha sido en realidad un planteamiento que terminó
justificando no sólo la apertura de nuestro proyecto a elementos provenientes de
la derecha, sino también a las orientaciones no revolucionarias de carácter
pactista con la burguesía cruceña aglutinada en la Cámara de Industria, Comercio
y Servicios (CAINCO) y la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO). Nunca he estado
de acuerdo con estas propuestas; es más, creo que los resultados del referéndum
en Pando y Beni, pero fundamentalmente en Tarija y Santa Cruz, muestran la
debacle del pactismo y exigen que nos olvidemos del “derrotar e incorporar”.
Luego de reunirse con el
Presidente Evo, el comité ejecutivo de la Central Obrera Boliviana manifestó su
respaldo al proceso de cambio ¿Cuál será el rol de la Central Obrera Boliviana
y CONALCAM en estos años?
AR:
Si leemos la Tesis Política aprobada en el Congreso de la Central Obrera
Boliviana realizado en la ciudad de Tupiza, encontraremos un planteamiento muy
consistente sobre el papel de los movimientos sociales en el proceso de cambio,
además de una estrategia para la defensa y profundización del mismo. Por tanto,
no es un planteamiento pasivo o seguidista, sino activo y perfectamente capaz
de tomar iniciativas programáticas en lo económico –considerando que estamos ya
en un nuevo escenario en el que nos está golpeando la crisis global del capitalismo,
en lo político –sabiendo que ahora tenemos que enfrentar a una derecha remozada
y que tiene un proyecto político regresivo, y en lo social –ahora que se deben
encarar los temas de la reforma integral de la justicia o el cambio en el
sistema de salud pública.
En la teoría
revolucionaria se habla de que nadie es o al menos no debería ser imprescindible
en un proceso, en cambio sí señala que los sujetos pueden o no encontrarse a la
altura del momento histórico, sin duda el presidente Evo Morales lo estuvo,
ahora el Proceso de Cambio enfrenta el reto de su consolidación más allá del
liderazgo del presidente Evo, en ese entendido ¿Que tareas cree que están a la
orden?
AR:
Considero que debemos seguir trabajando en la formación política y ética
revolucionarias, en la construcción programática para profundizar el proceso de
cambio y en el fortalecimiento del bloque social revolucionario que es la base
de este proceso, así como reforzar la estructura política del MAS, purgando a
los infiltrados de derecha que se incrustaron en nuestras filas. Evo Morales
seguirá siendo el factor de unidad de los movimientos sociales, seguirá ejerciendo
un liderazgo plebeyo y la conducción del gobierno por los siguientes 4 años. En
torno a él debemos preservar la unidad y el tema de nuevas candidaturas recién
discutir allá por el 2018. Sin embargo, hasta entonces debemos tener
fortalecido un bloque histórico de poder y el programa revolucionario en plena
implementación; la candidatura deberá responder a esos dos factores. Yo creo que
el 21 de febrero hemos sufrido una derrota táctica dentro de una lucha
estratégica; no se trató de una derrota estructural ni mucho menos irreversible,
por ello confío que rápidamente recuperaremos el terreno perdido.
Publicado en el Semanario
boliviano La Epoca
Fotografía: Alejandra Sánchez
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