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El caradura no quiere que se investigue el golpe



Por: Ana Lizárraga

El barbudo señor recibió millonaria paga para ser candidato a la vicepresidencia el año 2002, ahí quedó en evidencia que no era un respetable periodista, sino un filibustero. Fue vicepresidente de Sánchez de Lozada y se mantuvo durante el febrero negro de 2003, cuando el impuestazo gonista (¿recuerdan?) causó protestas sociales en las que hubo 33 muertos y 205 heridos en la ciudad de La Paz. El caradura no renunció.

Después, en octubre de 2003, esperó a que los militares masacraran a 40 personas e hirieran a cientos de personas en El Alto, en Sorata y en Warisata, para recién “alejarse” de Goni. El caradura prometió investigación y castigo a los represores.

Luego de la caída de Goni, fue investido presidente, subió a El Alto y prometió justicia. No se hizo nada en su gobierno para extraditar a Goni y Sánchez Berzaín, pero no solo eso, cuando años después fue citado a Miami para declarar en el juicio contra Sánchez de Lozada (¿recuerdan?) no se presentó.

Pasaron los años. En octubre de 2019 pidió a la “ciudadanía” que protestara contra un fraude que nunca existió, pero él comenzó con esa versión que engañó a mucha gente; fue en ese momento que salieron los pititas a las calles y luego de su convocatoria comenzaron los ataques a las cortes electorales, hasta incendiarlas. Después de su arenga y las que lanzaba Camacho comenzó la violencia, aparecieron los motoqueros golpeando a mujeres de pollera, a campesinos, a gente humilde, a cualquiera que fuera sospechoso de “masista”. El caradura tiró la piedra y pretende esconder la mano.

Cuando Camacho forzó al paro cívico en Santa Cruz (¿recuerdan?) el barbudo señor dijo que era un ejemplo para el país. Cuando ocurrió el motín policial el 8 de noviembre de 2019, saludó a los uniformados por su “actitud patriótica”, cuando los militares consumaron el golpe el 10 de noviembre también les apoyó. En toda esta conspiración golpista actuaron Luis Fernando Camacho y su padre, José Luis Camacho, y Mesa lo sabía. Ahora el caradura pretende negarse y exige que no haya investigación.

Luego vinieron las reuniones en la Universidad Católica, convocadas por él, por Tuto Quiroga, Samuel Doria Medina, Oscar Ortiz, y donde participaron Villena, Albarracín, Ricardo Paz, los curas, embajadores de la Unión Europea, del Brasil de Bolsonaro. Allí el barbudo señor fue el que propuso hacer presidenta de facto a Jeanine Añez. Sabían todos ellos que sería un gobierno inconstitucional que tendría que imponerse a la fuerza y acudir a los militares, por eso no permitieron que se reúna la Asamblea Legislativa. Ahora el caradura dice que fue una “transición democrática”.

Una transición con muertos, los de Sacaba y Senkata, que murieron acribillados por el gobierno de Añez. Seguían actuando Camacho y su Unión Juvenil Cruceñista, Yassir Molina y la Resistencia Juvenil Cochala. Ellos, junto con Carlos Mesa y Tuto Quiroga fueron parte de la conspiración y la sedición, ellos son los responsables de que Añez se autoproclame presidenta, que usurpe el poder e instaure un gobierno ilegal, represor y corrupto. Ahora el barbudo señor dice que no tuvo nada que ver, como antes también negó haber recibido plata de gastos reservados, como negó que tuviera algo que ver con la represión de febrero negro, como se lavó las manos de la masacre de octubre, como volvió a lavárselas cuando no fue a declarar contra Goni, como siempre se lava las manos.

Ahora anda negociando en la Asamblea Legislativa para protegerse y proteger a sus cómplices, ahora exige que no se investigue el golpe de Estado del que nació un gobierno ilegal, lo que a su vez llevó a las masacres de Sacaba y Senkata, estas masacres se originaron en la violencia de los motoqueros, de los unionistas, de los policías amotinados, de los mandos militares sediciosos. Mesa otra vez quiere escabullirse y negocia para que no se investigue el golpe de Estado.

Ahora el barbudo señor hace conferencias de prensa en la Asamblea Legislativa, como si fuera senador o diputado. La misma Asamblea a la que contribuyó a cercar en el golpe del 2019. La Asamblea que queda enfrente del Palacio adonde ingresaron con violencia fanática sus amigos: Añez, Camacho, Murillo, López, Ortiz, Pumari. Mesa fue cómplice de esos golpistas, el caradura fue coautor del golpe.

¿Cómo pueden estar negociando con este caradura? ¿Y por qué están negociando? Hacer un juicio de responsabilidades es favorecer a los golpistas porque es reconocer que el de Añez fue gobierno legal, y a eso se van a acoger los policías y militares que masacraron, para decir que "solo obedecieron órdenes de un gobierno constitucional". Por esto digo que será traicionar al pueblo. Si hay procesos penales ordinarios abiertos a denuncia de Lidia Paty y Andrónico Rodríguez, por los cuales Añez y otra gente están declarando, entonces hay que ir por esa vía ordinaria para sancionar a todos los golpistas y para hacer justicia por Sacaba y Senkata.

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