Las casetas del populoso mercado Mutualista en Santa Cruz comenzaron a quemarse la noche de ayer domingo, justamente al día siguiente de que los gremialistas anunciaron que no acatarán el anunciado paro de 48 horas decidido por la Gobernación y el Comité Cívico cruceños, a la cabeza de otras instituciones totalmente controladas por la derecha, como la Universidad Gabriel René Moreno. Aunque se desconocen las causas que originaron este desastre, llamó enormemente la atención que los pocos hidrantes de la zona no tenían agua, por lo que el fuego que inició en algunos puestos pudo extenderse rápidamente. Vanos fueron los esfuerzos de los comerciantes, que trataron de recuperar la mercadería que tenían en sus kioscos, arriesgando sus vidas. Con la llegada de los bomberos y colaboración de los mismos comerciantes se combatió el siniestro; luego, cuando arribó al lugar Luis Fernando Camacho, fue recibido con mucha hostilidad porque varios comerciantes abiertamente lo acusaron de estar detrás...
Por Alejo Brignole El pensamiento antiimperialista —es decir, la crítica a los imperialismos desde una mirada humanista e incluso económica— muchas veces surge desde el propio seno de las naciones hegemónicas. Son sus intelectuales, pensadores y activistas los que no se dejan seducir por las artificiales y perversas ideas de grandeza, denunciando la irracionalidad, el crimen y el rebajamiento moral que implica cualquier doctrina colonialista. Cuando el escritor polaco nacionalizado inglés Joseph Conrad escribió en 1899 su famoso relato El corazón de las tinieblas, utilizó argumentalmente los horrores del colonialismo a través de la mirada de dos personajes: un empleado imperial en el Congo Belga, llamado Charlie Marlow, y el traficante de marfil llamado Kurtz. Ambos, a pesar de formar parte del aparato opresor, reconocen por vías psicológicas diferentes la inhumanidad de los procedimientos coloniales (la novela de Conrad serviría de base para la aclamada película de 1979, Apo...